Ayer, por primera vez desde el mes de “reposo” hice más de 10 kilómetros al trote. Por la mañana temprano. Y siempre suelo salir a correr el fin de semana despues de desayunar. Pero como leí por ahí que para acostumbrar al cuerpo a movilizar las reservas, como en carreras largas, salí en ayunas. Y si, es la primera vez que uno sale en ayunas. Tengo el vicio de salir siempre de mi casa deayunado, que le vamos a hacer.
Y bien, 14 kilometros para aprovechar el amanecer de un día sin agua, que ya llevamos muchos de lluvia por aquí abajo. Claro que después había que barrer la casa, cambiar las sabanas de todas las camas y mi “entrenadora” propuso salir a andar a paso rápido 6 kilómetros.
Así que hoy lunes no pensaba salir, pero como mañana martes la cosa está chunguilla para trotar pensaba salir al monte (llevo muchos días de asfalto), por caminos suaves y estrenar las mizuno ascend.
Como siempre, programa algo que nunca se cumple. Había que llevar a la pequeña al dentista, la mayor que quería también que la llevara en coche cerca del dentista. Y al presentarse la noche, abandonar el campo. Pero pude cambiar de terreno y zapato para descansar optando trotar por la arena de la playa.
Las Ascend van de miedo y las noté que agarraban bien en una pendiente con piedras de subida y bajada a la playa. Además papa Noel ha encontrado mi talla ideal, algo difícil, las 42,5. Por aquí no se usan calcetines muy gordos, los pies pueden cocerse. Para probarlas he hecho 5,33 kms (GPS) en 29:03, con buenas sensaciones y encimas notando el alternar de zapatos y terreno me va a venir muy bien.
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